25 de junio de 2014 | 1 Comentario

La mirada creativa

La mirada creativa

Saber mirar, esa es la cuestión. Dicen que las personas creativas ven lo mismo que todo el mundo pero tienen la capacidad de sacar conclusiones diferentes, creadoras. Alguien ve un cepillo de dientes y luego un torno que gira y es capaz de crear el cepillo de dientes eléctrico. Ejemplos como éste hay tantos como tu quieras.
Aprender a cultivar la mirada no es fácil, pero tampoco demasiado difícil. Hay que mirar las nubes en una tarde de primavera e imaginar formas innovadoras. Quizás encontraremos algo interesante. O manchas de humedad en una pared. Cuando voy a casa de una amiga mía en Ibiza me encanta recrearme en las formas fantasiosas de los nudos de las vigas de madera de pino. Una hoja de papel arrugado y desplegado puede sugerir muchas cosas, al igual que jugar con las líneas de la mano, arrugándolas despacio.

Dejar la mente en blanco y hacer garabatos caóticos en una hoja de papel puede ser una buena estrategia para hacer entrar nuestra mente creativa en una zona crepuscular (los neurocientíficos lo llaman desinhibición cognitiva) y hacer aparecer ideas insospechadas. Hacer salpicaduras con pintura y buscar a continuación formas creativas es también una buena idea.
Estos pequeños trucos no sólo sirven para encontrar ideas en el mundo del arte o el diseño. Pueden inspirarnos en cualquier otra tarea en la que necesitamos pensar más allá de las pautas normales. Sólo tenemos que saber encontrar analogías entre nuestro problema y los resultados obtenidos con alguna de estas pequeñas herramientas que acabamos de detallar. Hay, sin embargo, un problema: las mujeres y los hombres de negocio a menudo no se atreven perder su tiempo con ejercicios de este tipo. Por qué no?

¿Estás buscando formas novedosas de organizar tu empresa? Necesitas un cambio radical en el embalaje de tu producto estrella? Hay que encontrar una manera más ingeniosa de atender a tus clientes en la tienda? Ejercita con calma y espíritu lúdico con las técnicas mencionadas y, con un poco de práctica y una buena guía, conseguirás buenos resultados. Recuerda que para encontrar ideas a veces no hay que obsesionarse sino explorar y divertirse.

Estos ejercicios propuestos pueden hacerse en equipo, de hecho es mucho mejor hacerlos en colaboración con otros. Primero hay que exponer el reto creativo o el problema a resolver. A continuación y durante un mínimo de media hora, el equipo comienza a jugar desenfadadamente con una de las técnicas (manchas de pintura o frottage, por ejemplo). Cada uno va anotando en una pizarra las ideas que le pasan por la cabeza, aunque sean locas o extrañas. Al final del proceso se trata de establecer analogías entre el problema y los comentarios de la pizarra. Es una práctica que permite pensar diferente, divertirse y actuar fuera de los esquemas habituales. Las neurociencias nos dicen que a veces encontramos cosas cuando no las buscamos. O que encontramos ideas de un ámbito determinado cuando las buscamos en otro. Por eso, acostumbrarse a hacer ejercicios de este tipo puede ser muy potente para un equipo creativo, un equipo de proyecto o un comité de dirección. Eso sí: ​​hay que quitarse el miedo al ridículo de encima y atreverse a jugar, a combinar, buscar sentido en lo que parece no tener.

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  1. ME HE SENTIDO MUY IDENTIFICADA CON EL ARTICULO
    ESTOY SIEMPRE CON MI MENTE EN CONTINUO MOVIMIENTO CREANDO Y PONIENDO EN MARCHA MIS PROYECTOS QUE A MI EDAD SON SENCILLOS PERO ME MANTIENEN SUPER ACTIVA Y LO QUE MAS ME GUSTA ES QUE ES COMO UN JUEGO QUE NUNCA TERMINA
    GRACIAS DESDE URUGUAY

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